¿Qué hace que la vida de un hombre tenga dirección hoy en día? No es el dinero, los músculos ni el reconocimiento. Esas son solo herramientas. El propósito real aparece cuando decides qué clase de hombre quieres ser y pones tu vida al servicio de algo valioso. Si quieres dejar de flotar a la deriva y tomar las riendas, enfócate en estos cuatro pilares: 1. Construye tu carácter (La disciplina es respeto) Un hombre con propósito no espera a estar "motivado" para actuar. Trabaja en su cuerpo, cultiva su mente, gestiona su dinero y cumple su palabra. No lo hace para demostrarle nada a nadie, sino porque entiende que su vida es su propia responsabilidad. La disciplina no es un castigo; es el respeto que le tienes al hombre que quieres llegar a ser. 2. Aprende a gobernarte La verdadera fortaleza no es el control absoluto de tus emociones, sino el control de tus reacciones. Vas a sentir miedo, frustración, deseo y enojo; la pregunta es: ¿qué vas a hacer con eso? No todo enojo merece...