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Lo que dicen de ti dice más de ellos.

Hoy tuve un momento que me hizo recordar mi pasado. Mis relaciones pasadas, amigos que se quedaron y las circunstancias tóxicas, negativas. 

Me quedé estudiando cada recuerdo que tuve, cada palabra que escuché en ese momento. Me di cuenta de que, como lo dije en ese entonces, hoy no soy, y en el pasado tampoco fui ni la mitad de las cosas que dijeron.

“Inmaduro, voluble, irresponsable, pueril.”

Todas las personas son un mundo, y hasta ahorita no conozco ninguna que sea perfecta.

Cuidado con lo que dices, pero más cuidado con lo que escuches y aceptes de ti mismo. Mucha gente tiene un mal día, está en un mal momento y no todos saben controlar sus emociones. 

En la mayoría de los casos, esas palabras que nos hacen sentir menos son un reflejo de lo más profundo de la misma persona que te las dice.

Eso dice mucho sobre esa persona, y sobre cómo a veces permitimos que las palabras ajenas definan lo que creemos de nosotros mismos.

La gente suele proyectarse en ti cuando busca proteger su autoestima de sus propios defectos o deseos inaceptables, y esto abarca varios temas que en el futuro voy a explicar. 

Sin embargo, esto no significa que todo el mundo lo haga.

A veces tenemos gente que sí nos quiere, que busca lo mejor para nosotros, y es ahí donde debemos entender que si queremos mejorar día con día, también estamos llenos de defectos y no nos cae mal un poco de crítica para ayudarnos a hacer ajustes que nos lleven un poco más cerca a la versión de nosotros que buscamos ser.