Todos hemos escuchado esta palabra.
Es una palabra ya muy usada, pero tiene mucho poder. Aquí el problema suele ser que no todos sabemos cómo hacerlo.
Quererte no es un destino, es una práctica diaria. Y el mejor momento para empezar es hoy.
Es una palabra ya muy usada, pero tiene mucho poder. Aquí el problema suele ser que no todos sabemos cómo hacerlo.
Como querernos?
Estás en el lugar correcto; voy a compartir contigo unos cuantos secretos que me han funcionado a mí de una manera increíble, que hasta en las situaciones más dolorosas, en situaciones que jamás vi venir, me han ayudado a salir triunfador y con el corazón más grande que antes.1. Háblate bien.
La forma en que te hablas a ti mismo moldea tu autoconfianza. Cuando te critiques duramente, pregúntate: “¿Le hablaría así a alguien que quiero?” Reemplaza los absolutos como “siempre la cago” con algo más preciso: “Esta vez cometí un error.”2. Celebra tus pequeñas victorias.
Haz el hábito de reconocer tus logros. No solo los grandes, sino también los cotidianos. Dormir bien, hacer ejercicio, pasar tiempo con tu hija. Todo eso vale celebrarse.3. Conoce qué te hace feliz.
Cuando te sientas mal, planea tiempo para reconectar contigo mismo y hacer algo que te haga genuinamente feliz. Si no sabes qué es, ese es el primer ejercicio: descubrirlo.4. Pon límites.
Practica decir cómo te sientes y defender lo que es importante para ti. Te respetas más cuando te mantienes fiel a ti mismo.5. Siente tus emociones en lugar de ahogarlas.
Criticarte después de cometer errores es lo opuesto al amor propio. Date check-ins diarios. Pregúntate cómo estás y qué necesitas realmente.Quererte no es un destino, es una práctica diaria. Y el mejor momento para empezar es hoy.
